El hecho de que toda la información esté ubicada en el sistema informático hace que ésta sea atractiva de conseguir tanto por los propios trabajadores como por la competencia, o simplemente objetivo de hackers, crackers o virus que pueden generar pérdidas incalculables. Es por eso que no hay que menospreciar la seguridad del sistema.

Físicamente, podemos poner cerraduras y puertas, alarmas, medidas contra incendios, etc, con el fin de evitar daños a nuestra empresa. De la misma manera lo podemos hacer también en el mundo cibernético. Es cierto que no existe un sistema 100% infalible, pero sí que nos podemos acercar mucho. Naturalmente, cuanto mayor es la inversión en seguridad mayor es la infalibilidad de nuestro sistema. Esto no supone que debemos realizar una inversión desmesurada, sino que debemos buscar un equilibrio entre seguridad y presupuesto.