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Estás mirando Instagram en la pausa del café y aparece un anuncio: zapatillas de marca al 80% de descuento, «solo hoy». O un vídeo de un famoso explicando cómo ha multiplicado sus ahorros con una inversión «sin riesgo». O un aviso en rojo que dice que tu móvil está infectado.
Si alguna vez has pensado «esto parece demasiado bueno», enhorabuena: tu instinto funciona. Ahora vamos a darle algunas herramientas más.
El problema: el anuncio está en un sitio de confianza… pero él no lo es
Tendemos a pensar que, si algo aparece en Google, Facebook o YouTube, alguien lo habrá revisado. No siempre es así. Las mismas herramientas que usan las empresas para promocionarse están al alcance de cualquier estafador, que puede pagar, segmentar y llegar exactamente a su víctima ideal.
Y no hablamos de casos aislados. Según estimaciones de Juniper Research, en 2025 se mostraron en Europa cerca de un billón de anuncios fraudulentos en redes sociales. Y documentos internos de Meta publicados por Reuters apuntaban a que alrededor de un 10% de sus ingresos publicitarios de 2024 podrían venir de anuncios de estafas o productos prohibidos.
👉 La idea clave: puedes fiarte de la plataforma, pero no automáticamente de los anuncios que te muestra.
Los disfraces más habituales
Un anuncio fraudulento puede adoptar muchas formas. Estas son las más comunes:
- La tienda clonada: imita la web de una marca conocida para robarte los datos de la tarjeta… o cobrarte algo que nunca llegará.
- La oferta relámpago: descuentos imposibles con cuenta atrás incluida, para que no te dé tiempo a pensar.
- La inversión milagro: criptomonedas o productos financieros con rentabilidades enormes «sin riesgo», a menudo con la cara de un famoso o el logo de un periódico.
- El falso servicio de atención al cliente: se hacen pasar por tu banco o por una empresa conocida y te dan un teléfono al que llamar.
- El sorteo: «¡Has ganado un iPhone!» a cambio de tus datos personales.
- La falsa alerta de virus: te asustan para que descargues un programa que, este sí, es el virus.
- El titular sensacionalista: una noticia escandalosa que solo busca tu clic.
Las 7 señales de alarma
Si un anuncio cumple una sola de estas condiciones, frena:
- ⏰ Te mete prisa. «Últimas unidades», «solo hoy», «actúa ya». La urgencia es la mejor amiga del estafador.
- 🎁 Es demasiado bueno para ser verdad. Porque normalmente no lo es.
- 🪪 Te pide datos personales o bancarios sin una razón clara.
- 📞 Incluye un número de teléfono para que llames tú. Al otro lado puede haber un falso call center (lo que conocemos como vishing).
- 💾 Te pide descargar algo para «solucionar» un problema que no sabías que tenías.
- 😱 Busca indignarte o sorprenderte con una noticia exagerada.
- ⭐ Sale un famoso recomendándolo. Cada vez más, son vídeos manipulados o generados con inteligencia artificial, y resultan muy convincentes.
La buena práctica: el método de los 5 segundos
Antes de hacer clic en cualquier anuncio, dedica cinco segundos a esto:
- No hagas clic: busca. Si te interesa la oferta, escribe tú mismo la dirección de la tienda o búscala en Google (ojo, sin pinchar en los resultados marcados como «Patrocinado»). Si la oferta es real, también estará en la web oficial.
- Mira la dirección web. Una letra cambiada, un dominio raro o un nombre larguísimo son pistas claras.
- Desconfía de los teléfonos de los anuncios. Si necesitas hablar con tu banco, usa el número de su web oficial o el que aparece en tu tarjeta.
- Nunca instales nada desde un anuncio. Las aplicaciones, siempre desde las tiendas oficiales.
- Ante la duda, pregunta. A un compañero, a tu departamento de informática o a nosotros. Preguntar no cuesta nada; una estafa, sí.
Y una recomendación extra: con Black Friday y la campaña de Navidad a la vuelta de la esquina, este tipo de anuncios se multiplica. Es el momento de estar más atento que nunca.
¿Y si ya he picado?
Tranquilidad: actuar rápido marca la diferencia.
- Corta el contacto. No respondas a más mensajes ni llamadas de los estafadores.
- Llama a tu banco si has dado datos de la tarjeta o has hecho una transferencia.
- Cambia las contraseñas que hayas compartido y activa la verificación en dos pasos (MFA). Si tu empresa usa Microsoft 365, te recomendamos revisar los valores predeterminados de seguridad.
- Analiza el dispositivo con un antivirus actualizado si has descargado algo.
- Guarda las pruebas: capturas del anuncio, enlaces, mensajes y justificantes de pago.
- Denuncia el anuncio en la propia plataforma y pon el caso en conocimiento de la Policía Nacional, los Mossos d’Esquadra o la Guardia Civil. También puedes llamar al 017, la línea gratuita de ayuda en ciberseguridad de INCIBE.
En resumen
Los anuncios fraudulentos son cada vez más profesionales y, con la IA, más fáciles de fabricar. Pero casi todos tienen algo en común: quieren que actúes rápido y sin pensar. Así que la mejor defensa es justo lo contrario: parar cinco segundos.
¿Quieres saber más sobre cómo detectar engaños? Echa un vistazo a nuestro post Sé consciente del phishing o consulta qué es el phishing en nuestro glosario. Y si quieres recibir las alertas más importantes directamente en tu correo, suscríbete a nuestro servicio de avisos.
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